Polìtica

Más delito, internas y falta de recursos complican el despliegue de seguridad en el conurbano



Los jefes municipales plantean quejas al ministro Sergio Berni Fuente: LA NACION

En un contexto de aumento del delito en comparación con los inicios del aislamiento por el coronavirus, la falta de recursos y las dificultades operativas se suman para configurar un escenario problemático para el despliegue contra la inseguridad en el conurbano. Así lo reconocen autoridades de distintos distritos del Gran Buenos Aires, que destacan la importancia de las fuerzas federales.

El trabajo sin coordinación entre efectivos federales y bonaerenses es una de las aristas del conflicto entre la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, y su par provincial, Sergio Berni. Es una dificultad que el funcionario bonaerense puso de relieve a principios de febrero, en uno de los primeros capítulos de la disputa, cuando pidió retirar a los efectivos federales de la provincia. Esa articulación entre las distintas fuerzas es la que las autoridades prometen lograr tras el último encuentro entre Berni y Frederic, que fue explosivo pero derivó en un despliegue de fuerzas federales en el conurbano que comenzó el viernes y se profundizará en los próximos días.

La tarea articulada de los efectivos federales y provinciales es «lo más importante» en la dinámica de la seguridad en el conurbano, describe a LA NACION una autoridad municipal de la zona sur, que añade que el Gran Buenos Aires «es un territorio en el que podés empezar haciendo un control vehicular y que eso termine en un enfrentamiento dentro de una villa».

A la hora de ejemplificar con una situación tensa, la fuente grafica: «El hecho de no saber dónde están dispuestas las fuerzas federales puede traer situaciones complicadas entre fuerzas de seguridad. Por ejemplo, hago un operativo de saturación en una villa, ¿qué pasa si, cuando oscurece, me choco con un gendarme en el interior de la villa? Eso ha ocurrido».

La novela de Berni

Además de las dificultades en operativos puntuales, la falta de trabajo conjunto puede redundar en ineficacia de la vigilancia permanente en una zona caliente de un distrito. «Tengo una comisaría en un barrio y la Gendarmería en el perímetro de ese barrio; si no están coordinadas, no sirve», comenta su caso particular un jefe comunal del oeste que recuerda a LA NACION haber tenido hace un tiempo «una buena charla con Berni, aunque con momentos picantes». Agrega que «es necesaria la coordinación entre Nación y Provincia» y que «se tiene que terminar la novela» del ministro bonaerense y Frederic.

Otra autoridad local aporta que la discusión del miércoles entre los funcionarios fue «más dura» que lo que trascendió en la prensa. «No se ha coordinado [el despliegue de fuerzas federales] con los municipios, lo ideal sería coordinar de otra manera», afirma. «Ante tanta demanda, todo lo que sea fuerzas federales sirve», señala, aunque indica que se necesitaría una presencia mucho mayor de estos efectivos que la actual.


Frederic, Berni, Kicillof y el resto de los funcionarios, en una reunión que terminó en escándalo
Frederic, Berni, Kicillof y el resto de los funcionarios, en una reunión que terminó en escándalo Fuente: LA NACION

En un municipio del oeste con avance de la inseguridad, el intendente dice a LA NACION que «está claro que el delito se va a incrementar» y que «ya deberían estar las fuerzas federales, porque la policía en el conurbano está desbordada».

El viernes, se desplegó una primera tanda de unos 600 uniformados federales en ocho partidos. Uno de ellos es Quilmes, donde se dio el caso del herrero jubilado que mató a uno de los delincuentes que habían ingresado a robar a su casa, uno de los hechos más conmocionantes de los últimos días. Avellaneda, La Matanza, Almirante Brown, Moreno, Esteban Echeverría, Florencio Varela y Lomas de Zamora completan la lista de los primeros distritos beneficiados con la dotación de uniformados. En todos esos municipios gobierna el peronismo.

Según pudo saber LA NACION, el lunes desembarcarán efectivos en otros distritos, como Lanús, donde gobierna el macrismo y donde fue detenido, el viernes por la noche, un delincuente que era buscado por el asesinato del dueño de una pizzería de Banfield, crimen del que se cumplió un año hace pocos días.

«Una fuerza federal que viene a la provincia no viene con una comisaría. La realidad es que, si un gendarme detiene a alguien, tiene que articular con la comisaría de la zona e interviene un fiscal provincial. Si esa articulación no está, no se puede trabajar«, remarca una fuente de un municipio de la tercera sección electoral. Y ejemplifica: «Acá, hasta que la Policía Federal entendió la necesidad de articular con el distrito, no hacía procedimientos para no tener que pasar por todas esas instancias».

Suba del delito

El aumento del delito es una realidad compartida por las fuentes consultadas. Un jefe comunal de la zona oeste, que asegura que «el delito está volviendo a niveles prepandemia y es más violento», subraya que «más allá de la operatividad de Berni, se necesitan inversiones en seguridad, planificación» y que «faltan recursos humanos» en las fuerzas de seguridad. El delito en la vía pública es el que más se incrementó en su distrito. «De noche, hay tomas de tierras. También tenemos muchos delitos con armas blancas y un gran porcentaje de extranjeros detenidos», describe un intendente de la misma región.


Sergio Berni, el día en que se enfrentó con policías federales en el Puente La Noria
Sergio Berni, el día en que se enfrentó con policías federales en el Puente La Noria Fuente: LA NACION – Crédito: Daniel Jayo

Un punto que destacan las fuentes consultadas es la escasez de recursos y los parches a los que se apela, como distritos que quedan con menos patrulleros porque son derivados a municipios cercanos, o municipalidades que se hacen cargo del combustible y la reparación de móviles bonaerenses. El martes, el gobernador Axel Kicillof y Berni recibieron en La Plata a intendentes de la tercera sección electoral, donde están varios de los distritos más poblados del conurbano, y el equipamiento para combatir el delito fue tema de conversación en la reunión.

Un intendente señala a LA NACION que derivó unas 20 camionetas del área de prevención ciudadana municipal a la Policía Bonaerense, mientras un colega suyo subraya que pagan el combustible y aportan «para patrulleros que no tienen presupuesto para mantenimiento». Desde otro distrito, completan: «A la Policía Bonaerense le hemos hecho inversión en nafta, chalecos, comunicación. Y hacemos la asistencia a presos en situación de Covid-19».

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