Economía

Renovables. Cada vez más usuarios y escuelas instalan paneles solares y generan electricidad



La instalación de los paneles solares en la Escuela Antonio Devoto nace en el marco de «Módulos fotovoltaicos Comuna 11», proyecto ganador de BA Elige que surgió de la comunidad educativa de la escuela media. Crédito: Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires

Cada vez hay más usuarios que deciden generar su propia energía y volcarla a la red de distribución eléctrica. Este es el caso de la escuela Antonio Devoto,
uno de los 78 usuarios conectados que comenzaron a generar su propia electricidad, inscriptos bajo la ley
27.424 Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable Integrada a la Red Eléctrica Pública, reglamentada a fines de 2018.

La normativa establece el marco legal para que los usuarios generen energía eléctrica a partir de fuentes renovables para su consumo, e incluye la posibilidad de
inyectar los excedentes a la red de distribución mediante la instalación de un medidor bidireccional, requisito indispensable para cumplir con la ley.

En la Argentina, hay 400 usuarios que iniciaron el trámite para convertirse en usuarios-generadores, según el reporte de
Generación Distribuida, publicado por el Gobierno el mes pasado. De ese total,
37 solicitaron el cambio de medidor y 78 completaron la instalación.

Las motivaciones de los usuarios son varias. La reducción en la tarifa mensual es una, si bien para ser generador de electricidad a partir de energía solar, por ejemplo, se necesita una inversión inicial de alrededor de US$2500 para una instalación de 1.7 kW, que es la más popular e incluye seis paneles. La vida útil de los paneles oscila entre 20 y 25 años, pero se espera que en 15 años aproximadamente sean obsoletos tecnológicamente. Otro de los objetivos -para algunos el más trascendente- es el
positivo impacto ambiental de estas instalaciones.

Desde este mes, la escuela
Antonio Devoto se convirtió en el primer edificio público del país en inyectar energía a la red para volcar el excedente que produzca. Los estudiantes y los docentes recibieron capacitaciones para conocer los beneficios del aprovechamiento de fuentes renovables. «Esta propuesta tiene entre sus objetivos la visibilización y fomento de las nuevas tecnologías de generación energética a partir de fuentes renovables, la concientización a estudiantes, docentes y a la comunidad educativa, y la reducción de las emisiones de carbono a la atmósfera», explica Romina Aldana, vocera del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.


En 2016 nació el proyecto
En 2016 nació el proyecto «Parque Solar Escolar», a través de Escuelas Verdes, para impulsar el uso de energía renovable en los establecimientos educativos. Crédito: Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires

«La instalación es una medida de gestión ambiental y, a su vez, invita a estudiantes a convertirse en protagonistas del cambio cultural que se requiere para la construcción de un mundo más equitativo, justo y sustentable. Es necesario que desde la escuela los estudiantes se preparen como portadores de un mensaje sustentable hacia la comunidad», explica Aldana.

El colegio
Washington School, por su parte, invirtió US$10.000 en noviembre de 2019 en la instalación de
14 paneles solares de 350 W (casi 5 kW total) en su escuela. Por la utilización de un sistema especial para los paneles solares, la obra se pudo hacer sin generar ningún ruido y los chicos pudieron tener clases con total normalidad. El proyecto es parte de un plan de sustentabilidad que el colegio empezó en 2016, a partir del establecimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. »
Como institución educativa, sabemos que son los niños los protagonistas del cambio cultural y agentes multiplicadores» explica Lucila Garrafo Igoglio, responsable de comunicación de la institución.


En 2016, a partir de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, la agenda del Washington School se centró en la promoción de hábitos sustentables.
En 2016, a partir de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, la agenda del Washington School se centró en la promoción de hábitos sustentables. Crédito: On Networking

«El proyecto de
sustentabilidad atraviesa transversalmente los tres niveles educativos (inicial, primario y secundario) e incluye, además de la instalación de paneles solares y el uso de energías renovables, la separación de residuos, la reducción de plásticos de un solo uso, la colocación de canillas automáticas, talleres de huerta y compostaje y
la conformación de un equipo de alumnos de los grados superiores que colaboran con la misión Green Team«, explica Garrafo Igoglio, y agrega que los chicos podrán observar en tiempo real el monitoreo de la generación.

«A medida que más usuarios se vayan sumando,
la energía distribuida será un cambio de paradigma y generará miles de fuentes de trabajo en todo el país«, explica Martín Dapelo, director del proveedor de los equipos de energía solar On Networking que fueron instalados en el colegio.

Dapelo es también vocal dentro de la
Cámara Argentina de Energías renovables. «Sin dudas
las energías renovables llegaron para quedarse y su crecimiento continuará siendo exponencial, ya que la tecnología cada vez avanza con mayor rapidez facilitando su implementación. Aún nos falta mucho, pero el camino es el correcto», sintetiza.

Otra institución que se sumó a la iniciativa de
generar su propia electricidad es la organización religiosa Movimiento los Focolares. El pasado enero terminaron la instalación de 18 paneles solares por un total de 6 kW, con un costo total de US$14.000. Carlos Mana, vocero del movimiento, cuenta que la
instalación de energía solar está en línea con el interés por el cuidado ambiental y el espíritu del organismo.


AL GROUP S.A. instaló los paneles solares en las oficinas del Movimiento de los Focolares de la calle Lezica 4358, barrio de Almagro.
AL GROUP S.A. instaló los paneles solares en las oficinas del Movimiento de los Focolares de la calle Lezica 4358, barrio de Almagro. Crédito: Lindel Dilasio

Crear tu propia energía, un sueño cumplido

«Es muy gratificante la sensación de apagar los motores y navegar a vela por la vida con la cara al sol». De esta forma describe Félix Creiman su experiencia como
usuario-generador luego de instalar
en su casa de Barrio Parque Avellaneda un sistema de seis paneles de 280 W, es decir con potencia máxima de 280 Wp. Éstos tienen un inversor conectado a la red eléctrica -en inglés
on grid– de 1500W, que transforma la energía de los paneles en corriente alterna, tal como la que tenemos en los enchufes.

»
Se espera que en los meses cálidos, este sistema genere entre 250 y 300 kilowatt hora (kWh) mensuales, de los cuales el 30% o 40% lo inyectamos a la red, ya que gran parte de la energía la consumimos de noche, porque de día no estamos en nuestra casa», explica.


«Aprendimos a a interactuar con el clima usando electrodomésticos que permitan su programación en horarios diurnos», cuenta Félix Creiman. Crédito: Félix Creiman

Como es reciente la
adaptación del medidor bidireccional, Creiman aún no pudo comparar la facturación de la luz posterior a la instalación de los paneles, aunque como en mucho de los casos de los usuarios-generadores, detrás de esta decisión no hay solo un motor económico, sino también un
interés por cuidar el ambiente.

Este es el caso de Gastón Bour, técnico electrónico que vive en Lomas de Zamora junto a su esposa y sus dos hijas en una casa de tres ambientes y se auto define
como fanático de la eficiencia y del ahorro energético. Cuenta que desde chico soñaba con tener paneles solares en su casa y que, desde noviembre de 2019, ese sueño se convirtió en realidad.

Bour también es el creador del canal
Proyectos LED, a través del cual difunde su pasión por estos temas. Asegura que su objetivo es convertirse en un usuario »
eléctricamente neutral«, es decir,
generar exactamente la misma cantidad de energía que consume. Esto sería posible alcanzar agregando más paneles, pero no significaría que la factura cueste cero pesos, ya que hay un cargo mensual fijo. En su casa tiene instalado
ocho paneles solares de 280W cada uno (de pico máximo) y un inversor conectado en red de 3 kW. El mes pasado, Edesur le colocó el medidor bidireccional.


Gastón Bour tiene como objetivo convertirse en un usuario eléctricamente neutral, es decir poder generar la misma energía que consume.
Gastón Bour tiene como objetivo convertirse en un usuario eléctricamente neutral, es decir poder generar la misma energía que consume. Crédito: Gastón Bour

«Cuando se elige un sistema híbrido, con baterías, además del retorno económico por la autogeneración, el usuario se asegura un suministro en caso de cortes», explica
Ariel Mesch, especialista en energías renovables. Y agrega: «No menos importante es la satisfacción de estar
generando tu propia energía y ayudando a tener una matriz energética más limpia«.

En enero de 2018, Martín Rodrigo González instaló en su casa de Villa Ballester, localidad de San Martín,
14 paneles fotovoltaicos para generar 3,7 kW de potencia máxima. Este usuario generador asegura que su consumo en pesos se redujo a la mitad. »
A partir de la instalación, la frecuencia es más pura y estable«, comenta González.

Mientras
el objetivo de esta ley es lograr que
todos los usuarios de servicios de distribución eléctrica tengan el derecho a generar su propia energía para autoconsumo y vender los excedentes a su empresa distribuidora, en la reglamentación de la ley se estableció el objetivo a largo plazo de alcanzar los
1000 MW para el año 2030. El reporte de avance de la ley indica que en febrero de este año se alcanzó un total de
1 MW generado. Juan Carlos Villalonga, exdiputado nacional y quien fue uno de los impulsores del proyecto, afirmó que «es un objetivo ambicioso pero alcanzable y que está en línea con un escenario de descarbonización del sector eléctrico para el año 2050».

Ignacio Romero, exdirector de Generación Distribuida, rememora que cuando iniciaron la reglamentación de la ley, el país estaba rezagado respecto de otros mercados. Romero cuenta cómo su equipo logró revertir esta situación y tomarla como una ventaja, ya que analizaron las buenas y malas prácticas de otros casos, y así lograron una integración de esta nueva actividad que define como »
disruptiva» a la matriz eléctrica de forma segura y sostenible en cualquier punto del país.

A este trabajo se le suma las
heterogeneidades que presenta el país, ya que cada provincia tiene una realidad completamente distinta a la otra. La ley contempla otras tecnologías renovables, además de la solar fotovoltaica. Se dictó bajo la subsecretaría de Energía Renovable de la administración del expresidente Mauricio Macri, específicamente en la dirección de Generación Distribuida, cuyo director fue Romero. Con el cambio de Gobierno la subsecretaría quedó disuelta y el área está aún pendiente de definiciones sobre el nuevo rumbo.


Con la colaboración de Laura Zornosa

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