Argentina

Ámbar, la niña que no subió al ómnibus porque sus padres no pudieron pagar el viaje


Ambar Uberti, quien iba a viajar pero no pudieron costear el viaje, se prepara para ir al velorio Fuente: LA NACION – Crédito: Tomás Cuesta

«Lo que iba a ser diversión terminó en tragedia. A mí me llamaron, me enteré por teléfono. No sentí ningún alivio por no estar ahí, solo pensé en cómo estarán mis compañeros», dice
Ámbar, la
niña que no subió ayer
al ómnibus que volcó en la ruta 2 y desató la tragedia. Sus padres no pudieron afrontar el costo del viaje y por eso no participó.

Mientras habla, Eusebia, su madre,
le peina el pelo para ir al velorio de Mía, su compañera de clase y gran amiga.


Ambar Uberti, quien iba a viajar pero no pudieron costear el viaje, se prepara para ir al velorio
Ambar Uberti, quien iba a viajar pero no pudieron costear el viaje, se prepara para ir al velorio Fuente: LA NACION – Crédito: Tomás Cuesta

«Gracias a Dios mi hija no estaba en ese micro», dice la madre, de 37 años, aún conmocionada, en la puerta de su casa.

«Como no lo pudimos pagar, ella no fue. Era muy amiga de Mía, una de las chicas que falleció, y está muy triste. Esto es una desgracia», cuenta. A Eusebia ayer la llamaron por teléfono y le preguntaron si su hija estaba arriba del micro. «Gracias a Dios ella se salvó», dice ahora.

Cuando se enteró que no iba a viajar por este motivo, Ámbar le dijo a su madre que con ir un día al Parque de la Costa se conformaba. Y pactaron eso.

A su lado, Roxana Uberti, la tía de Ámbar, apoya el azúcar en el piso y se prepara para tomar unos mates en la vereda. Ella también tiene un hijo que fue a la misma escuela, la 41. «Ámbar está muy mal, era toda su clase, es un desastre», se lamenta.


Eusebia Uberti y Rosana Uberti mamá y tía, respectivamente, Ambar Uberti, quien iba a viajar pero no pudieron costear el viaje
Eusebia Uberti y Rosana Uberti mamá y tía, respectivamente, Ambar Uberti, quien iba a viajar pero no pudieron costear el viaje Fuente: LA NACION – Crédito: Tomás Cuesta

Para ella el problema son los ómnibus. «Esos colectivos de dos pisos son un peligro, siempre pueden volcar. Hay que prohibirlos», piensa.

Su vecina Alejandra Cejas se suma a la charla. «Una prima de ella va a la escuela», dice por Celeste, su nieta. «Es un dolor terrible. Hoy el barrio está en silencio», cuenta.

ADEMÁS

Related posts

Preocupación por el estado de salud del hijo de Camilo Sesto: «Se está jugando la vida»

admin

Casación sobreseyó a Menem y a Cavallo por la venta del predio de La Rural

admin

El novedoso tratamiento para el cáncer que promete hacer que la quimioterapia sea más efectiva y tenga menos efectos adversos

admin

Leave a Comment

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar LEER MÁS

Políticas de Privacidad